Alemán

Los bebés y el aprendizaje de los idiomas (Parte I)

Escrito por Laura / 20 de mayo de 2009

Enseñar una segunda lengua a un niño pequeño es más fácil de lo que se cree. Los bebés y los niños hasta los seis años adquieren la lengua de una forma natural y espontánea, a través del lenguaje oral, por lo que enseñar a un bebé es hacer una inversión al futuro. Descubre cómo hacerlo.

En el mundo actual, aprender más de un idioma es una necesidad. El inglés se ha convertido en el idioma número uno para el desarrollo profesional y académico. Los adultos que no han tenido la posibilidad de aprender inglés de pequeños encuentran serias dificultades para aprender una lengua y hablar perfectamente, por eso, comenzar cuando antes con la exposición a la lengua es fundamental para evitar estos problemas.

Los niños nacen para ser políglotas

Los niños pequeños tienen una habilidad innata para adquirir más de una lengua. El bebé es como una hoja en blanco que se irá llenando de conocimientos progresivamente. Para él todos los idiomas son iguales pues no conoce ninguno.

Cuando los papás le hablan al bebé, una serie de conexiones en el cerebro relacionadas con el idioma comienzan a reforzarse. Al comenzar a balbucear, alrededor de los seis meses de edad, el niño no distingue entre sonidos de su lengua o cualquier otra. Todos los bebés del mundo comienzan igual, reproducen los mismos sonidos. Pero con el tiempo sólo prevalecerán los sonidos y articulaciones relacionados con el idioma al que es expuesto.

Nuestra capacidad tiene su límite

Lamentablemente esta facilidad tan espectacular con la que nacemos se va perdiendo con el tiempo. Hacia los diez años el niño ya habrá perdido la capacidad de aprender otra lengua fácilmente porque su cerebro ya se encuentra programado para entender y aprender en la lengua materna. Es entonces cuando aprender comienza a ser más dificultoso.

Aprendizaje inconsciente y espontáneo

Si se estimula al pequeño para que adquiera una segunda lengua desde los siete u ocho meses, éste continuará reforzando conexiones de esta otra lengua. El bebé podrá reconocer cuando se le habla en un idioma u otro. El aprendizaje es inconsciente y a través de la palabra.

La estimulación no debe ser constante y no hay que mezclar idiomas. De esta forma, cuando comience a hablar le resultará más sencillo identificar a quién se debe dirigir en cada lengua. Si le hablas en los dos idiomas indistintamente o le traduces las palabras, el bebé pensará que todo eso que dices forma parte de tu mismo idioma y los absorberá por igual. El resultado será que cuando comience a pronunciar sus propias palabras y frases no logrará discernir entre un idioma u otro y los comenzará a usar sin distinción, mezclando palabras de cada uno según le resulten más fáciles de pronunciar.

El aprendizaje no debe ser estructurado, se lo debe incorporar naturalmente a la vida cotidiana del pequeño. Así lograrás que sea divertido y ameno, y pronto notarás los resultados.

Tags: , ,

No hay comentarios

No comments yet. ¿Quieres dejar un comentario?

Leave a comment